En este caso tienes varias opciones: Si vives en España, tienes la opción de acudir al ayuntamiento correspondiente. Habitualmente, los planos originales de las viviendas se conservan archivados en las dependencias municipales, donde puedes pedir que te faciliten una copia.
Recurre a un profesional: un arquitecto o un topógrafo puede desplazarse hasta tu vivienda y elaborar un plano preciso de la misma.
Elabóralo por tu cuenta: si te manejas con el dibujo a escala, puedes tomar las medidas de todas las estancias y zonas de la casa para trazar tú misma el plano. Es importante que no falte ninguna puerta, ventana ni elemento relevante. Existen herramientas online que facilitan que el resultado tenga un aspecto más profesional. Otra alternativa es usar papel cuadriculado: si tu suelo tiene baldosas, puedes contarlas e ir trasladando esa medida a los cuadros del papel.
Recurre a software especializado: hay programas y aplicaciones pensados para crear planos de forma sencilla e intuitiva, como SketchUp, Floorplanner o RoomSketcher, e incluso Autocad.